Medio AmbientePolítica

La cuenta atrás de Maldivas

El país más pequeño de Asia se niega a desaparecer por las emisiones de CO2 de las gigantescas China e India. Se calcula que le quedan sesenta años.

En medio del océano Índico se encuentra Maldivas, un archipiélago compuesto por dos mil islas con una superficie de trescientos kilómetros cuadrados. En los últimos años se ha identificado como uno de los mejores destinos turísticos de Asia, también como una de las primeras tierras en desaparecer bajo las aguas del océano. Mohamed Nasheed, ex presidente de las islas al parecer obligado a dimitir a punta de pistola, proclama: «De nada sirve tener democracia si no tenemos un país«. En esto el hombre tiene razón.

Es como el duelo de David contra Goliath. Nasheed acude a las cumbres sobre el cambio climático y es recibido como una estrella de Hollywood; su franqueza y desesperación han conseguido la atención mediática mundial, tanto que ha llegado a ser el protagonista del documental The Island President, dirigido por Jon Shenk. Su ruego no es poco, ya que le pide a los grandes, Estados Unidos, Canadá, y sobre todo a sus vecinos, China e India, que frenen sus emisiones de CO2 para que la temperatura global no se eleve dos grados; dos grados centígrados que harán que Maldivas, a sólo 1,3 metros sobre el nivel del mar, se hunda bajo el mismo océano que hoy la hace única.

Nasheed ha sido invitado a los programas de televisión de más audiencia en Norteamérica y se ha quejado sin miramientos del apoyo de Canadá y EEUU al Gobierno actual de las islas, nuevamente en las manos de su antiguo dictador. También de la falta de compromiso internacional con su causa. ¿Por qué nadie hace nada? A lo que responde en Late Show, de David Letterman, “los políticos sólo miran a las próximas elecciones, pocos de ellos están pensando en una estrategia a largo plazo para evitar el cambio climático”.

Desde el Protocolo de Kioto en 1997, las metas alcanzadas en Río 2012, Durban 2011, Cancún 2010, Copenhague 2009, y las anteriores cumbres sobre el cambio climático, brillan por su ausencia lo que ha dado paso a nuevas ideas para la lucha. Nasheed tiene poco tiempo para conseguir un acuerdo serio que salve su país, pues como él mismo dice “aunque las personas podamos emigrar, nuestra fauna y flora, nuestra cultura, se hundirán”.

Podría ser que Nasheed estuviese presionando demasiado para frenar las emisiones de CO2 de China, India, Estados Unidos y Canadá. Podría ser que ellos mismos hubiesen promovido el golpe de Estado en Maldivas para derrocarlo y poner en su lugar al antiguo dictador, silenciando así su ruego. Podrían ser tantas cosas…


Creative Commons LicenseDerechos sobre la fotografía: Carlos Mejía Greene via Compfight


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Lydia González

Lydia González Zapata, periodista y escritora, ha vivido en Francia, Holanda y Polonia. Entre otros medios, ha colaborado en Radio Círculo Dilecto en Amsterdam, y trabajado como profesional independiente para empresas e instituciones.

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