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«Debemos pasar del smartphone a la smartsociety ya que o nos dirigimos inexorablemente hacia una Democracia Inteligente o hacia la dictadura más perversa de todos los tiempos.»

Joan Jimenez es de esas personas que saben remover muy bien las conciencias de quienes tenemos cierta inquietud por construir un mundo mejor y mucho más orientado a las personas, verdaderas protagonistas de los mercados en los que operan empresas y organizaciones (formadas a su vez por personas).

Y es que no hace mucho insistió en la idea de lograr un consenso tan fuerte entre las personas que éstas fuésemos capaces de velar por el interés común, desterrando con ello cualquier estrategia destinada a manipular o incluso a destruir las aspiraciones de una sociedad cada vez mejor conectada y, consecuentemente, con un mayor acceso a la información y el conocimiento.

Hemos querido conversar con él sobre este asunto para que de algún modo podamos identificar el camino que nos guíe hacia esa ansiada cultura del bien común.

Pregunta.- Tu planteamiento acerca de la cultura del interés común es realmente el camino más eficaz que puede emprender cualquier sociedad que se precie de evolucionar en la dirección adecuada, pero ¿Qué es lo que nos impide en tu opinión que seamos capaces de alcanzar ese propósito?

Respuesta.- Nos lo impide justamente la actual cultura del ego liderada por el Marketing. Bajo esta cultura basada en las cosas materiales y los resultados económicos todo se reduce a competir, producir y consumir, dejando de la lado la verdadera realidad humana y supeditando las relaciones al único objetivo de vendernos de una u otra manera para destacar del resto.

Es un modelo cultural obsoleto que se estrangula a sí mismo, ya que acaba reduciendo todo el Valor de las personas a un determinado precio.

El gran problema es que está tan integrado en nuestro adn social que somos incapaces de identificarlo como la causa de nuestra actual crisis económica, medioambiental, de creencias y de valores… y mucho menos reconocerlo para ponerle remedio.

Deberíamos empezar por reconocer que un modelo cultural basado en primar a las cosas y a la economía por encima de las personas no es eficaz y en este sentido, creo desde hace años que el Branding entendido desde un punto de vista más holístico, puede representar una alternativa realista que permita construir un mundo enfocado a las personas y no a las cosas.

Siempre digo que el Marketing es una gran herramienta, pero una pésima cultura.

Las empresas y las instituciones deben empezar a entender que la única manera de comunicar valores creíbles es simplemente tenerlos… y para tenerlos, tenemos que colocar a las relaciones humanas y a las personas en el centro de todo, en iugar simular que las ponemos para obtener un beneficio y luego hacer todo lo contrario a lo que decimos.

P.- ¿Qué estadios o etapas piensas que deberíamos recorrer para alcanzar esa cultura del interés común?

R.- Lo primero sería reconocer que todos, de una u otra manera nos movemos por un interés individual legítimo.

Lo segundo sería entender la necesaria interdependencia entre nuestros intereses y los intereses del entorno que nos rodea.

Lo tercero sería activar la conciencia de un compromiso social y personal a largo plazo coherente con nuestros intereses individuales y los de nuestro entorno para lograr un progreso sostenible.

A nivel práctico, todo se reduciría a una nueva escala de valores más consciente con nuestra auténtica realidad: «Planeta, Sociedad, Mercado… el orden de los factores sí altera el producto».

P.- Ante un entorno manipulado hasta extremos por los medios y el poder político y económico ¿Qué instrumentos piensas que serían los más adecuados para facilitar a las personas la aplicación del sentido común y hacer que éste prevalezca sobre sus propias creencias políticas, éticas, espirituales, etc.?

R.- El único instrumento válido en este sentido que yo conozca, es practicar el deporte intelectual de la duda y alimentarse habitualmente de nuevos conocimientos que fortalezcan nuestro sentido crítico.

P.- ¿Cómo podríamos casar el interés personal con el interés colectivo para así poder caminar hacia un futuro marcado por decisiones realmente inteligentes?

R.- Simplemente a través de una visión individual conectada con el conjunto de nuestra sociedad, entendiendo que todo depende de todos y esforzarnos por ser conscientes de las consecuencias individuales y colectivas de nuestras decisiones.

Necesitamos ampliar nuestra actual visión miope y cortoplacista a una nueva visión del conjunto a largo plazo.

P.- ¿Qué opinión te merece la ideología política?¿No crees que es uno de los principales obstáculos hacia la consecución de los objetivos por consolidar esa cultura del interés común? En definitiva, otorgamos el poder a personas de las que no tenemos más referencia que la de pertenecer a un partido afín a nuestras convicciones ¿No crees que ese modelo está obsoleto en la sociedad actual?

R.- Creo que las Ideologías políticas actuales están obsoletas porque solo sirven para salvaguardar determinados intereses, son del todo incompatibles con la cultura en red y limitan el desarrollo del pensamiento crítico.

Desde mi punto de vista, los partidos políticos necesitan abrirse a la realidad del pensamiento diverso y enfocarse hacia convertirse en los nuevos catalizadores de opinión, en lugar de seguir intentando limitarla, como hasta ahora.

Internet provocará tarde o temprano el fin de la Política tal y como ahora la entendemos, porque no tiene sentido que en algo que nos afecta a todos, no podamos participar activamente todos. La Democracia no puede seguir por mucho más tiempo viviendo de espaldas a Internet.

Creo que el gran cambio para los políticos será adaptarse a una nueva realidad donde la gente se reservará el derecho a poder cambiar de opinión en cualquier momento y donde el voto acabará siendo un alquiler y no una hipoteca, como hasta ahora.

Desde mi punto de vista, debemos pasar del smartphone a la smartsociety… ya que o nos dirigimos inexorablemente hacia una Democracia Inteligente o hacia la dictadura más perversa de todos los tiempos. De nosotros depende.


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Juan Carlos Navarro

Emprendedor...O más bien explorador (me gusta más). Fundador de @ideasclavemag @marketinlife y @genexigente Mi máxima: el aprendizaje constante.

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